Nota originalmente publicada por la Ing. Agr. Eugenia Magnelli para la Red de Innovadores Aapresid.
La salinización y sodificación de los suelos representan una de las amenazas globales más críticas para la seguridad alimentaria y la sostenibilidad agrícola. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), estos procesos degradan la capacidad productiva de la tierra, limitando el crecimiento de los cultivos y afectando la biodiversidad del suelo. A nivel mundial, se estima que una parte significativa de las tierras de cultivo padece algún grado de afectación, lo que exige estrategias de manejo urgentes para revertir su impacto negativo en el sistema agroalimentario.
En Argentina, la problemática es de gran magnitud. Según revela el Mapa Nacional de Suelos Salinos, elaborado conjuntamente por el INTA y FAUBA, el 27,6 % de la superficie del país presenta suelos salinos, sódicos o salinos-sódicos a 0-30 cm de profundidad, y se incrementa al 38,2 % de 30-100 cm de profundidad. Las causas principales combinan factores naturales (génesis del suelo) con factores antropogénicos, como el manejo inadecuado del riego, la deforestación y el ascenso de napas freáticas debido a cambios en el uso del suelo y regímenes de precipitaciones.

Para dar testimonio de esta problemática, los Ingenieros Agrónomos socios de Aapresid Franco Vizzio y Hernán Fernández de Maussion, comparten los desafíos que enfrentan en el centro norte de la provincia de Córdoba, las estrategias de manejo y remediación que llevan adelante.
Clasificación de suelos salinos y sódicos
Antes de avanzar es necesario diferenciar los problemas de suelos según sus propiedades químicas:
- Suelos Salinos: Presentan exceso de sales solubles, la conductividad eléctrica (CE) es mayor a 4 dS/m. El principal problema es el estrés osmótico, que dificulta la absorción de agua por las plantas.
- Suelos Sódicos: Se definen por un Porcentaje de Sodio Intercambiable (PSI) mayor al 15%. Su principal limitante es física, debido a la degradación de la estructura del suelo.
- Suelos Salino-Sódicos: Combinan ambas características. Al lavarse las sales, pueden volverse puramente sódicos, lo que complica su recuperación.
Casi con exclusividad, los suelos salinos y sódicos se localizan en regiones de clima árido o semiárido, donde la lluvia no llega a lavar las sales acumuladas en el perfil del suelo.
Diagnóstico en la Provincia de Córdoba: Causas y Dinámicas
Tanto Franco Vizzio como Hernán Fernández de Maussion, identifican dos fuentes principales de degradación en la provincia de Córdoba:
- Riego con agua de alta Relación de Adsorción de Sodio (RAS): En zonas del centro y norte cordobés, el agua de riego aporta un contenido importante de sodio que se acumula en la superficie e induce una degradación progresiva si no se gestiona adecuadamente.
- Ascenso de napa freática: El movimiento capilar eleva sales de capas profundas hacia la superficie, especialmente en zonas con mal drenaje. “Estas situaciones se dan en áreas cercanas a la laguna Mar Chiquita. Cuando nos vamos para el sudeste de la provincia de Córdoba, los suelos son más overos, con problemas de escurrimiento, ascenso de napas y anegamiento”, advirtió Vizzio.
Seguidamente, Franco explicó que los problemas se magnifican en suelos pobres, es decir, con poca fertilidad, baja materia orgánica o muy arenosos. Estas características reducen la capacidad buffer. Otro factor que también juega son el tipo de partículas. Los suelos muy limosos, sobre todo en los sistemas bajo riego, se ven muy afectados por ese aumento del sodio intercambiable.
Impacto en el Suelo y la Producción
Ambos Ingenieros advierten que la acumulación de sodio genera un deterioro progresivo que afecta tanto la química como la física del suelo:
Propiedades Químicas
Se observa un aumento del Porcentaje de Sodio Intercambiable (PSI) y del pH.
“En zonas bajo riego intensivo, el PSI puede escalar del 1% (natural) a niveles de entre 5% y 7%, mientras que el pH puede alcanzar valores de entre 7,5 y 8”, indicó Fernández de Maussion.
Propiedades Físicas
El exceso de sodio deteriora la «arquitectura» del suelo, hace que las arcillas se separen (dispersión) y taponen los poros. Esto deriva en problemas de compactación, falta de aireación (anoxia), baja infiltración de agua, formación de costras superficiales (planchado), aumento de la densidad aparente y alta resistencia a la penetración de las raíces.
Impacto Productivo
La brecha de rendimientos es severa. “Es impactante notar que en el mismo lote, una zona degradada rinde menos de la mitad que el resto. En maíz, por ejemplo, zonas con limitantes rinden entre 6 y 7 ton/ha, frente a las 13 a 15 ton/ha de zonas sin afectación. En trigo, la producción cae de 6-7 ton/ha a menos de 3 ton/ha en ambientes degradados”, agregó Vizzio.

Herramientas que están cambiando el manejo de suelos en el centro y norte de Córdoba
Para enfrentar esta problemática, los socios de Aapresid proponen un enfoque integral basado en un diagnóstico preciso. “Entender cuál es el origen del problema y cómo esa variable interactúa con nuestro sistema productivo es clave”, expuso Franco.
En esa línea, ambos explican que realizan análisis de agua y muestreos intensivos para determinar pH, materia orgánica, capacidad de intercambio catiónico (CIC) del suelo, saturación de bases, disponibilidad de macro y micronutrientes, intensidad de drenaje, propiedades físicas de suelo y la interacción entre las distintas variables. También remarcaron que el mapeo de lotes (con SoilOptix, por ejemplo) y mapas de rendimiento son herramientas fundamentales que, junto a distintas capas de información, brinda un tablero de comandos para tomar decisiones a partir de datos precisos y reales, delimitar ambientes y adaptar el sistema según los objetivos sin perder de vista la sustentabilidad del mismo.


En términos de estrategias de manejo, la agricultura de precisión encabeza la lista. Atendiendo las variaciones espaciales y temporales de cada lote y/o círculo de riego en función de los cultivos, se delinea el sistema de producción adaptado a cada condición. Bajo este criterio se definen las especies que componen la rotación, la tecnología a aplicar y el nivel de uso de insumos en función del potencial de cada ambiente, garantizando así una gestión más eficiente y sustentable de los recursos.
Estrategias de remediación
A fin de revertir y/o atenuar los procesos de salinización y sodificación, los Ingenieros recomiendan intervenciones químicas y biológicas que se describen a continuación:
Uso de enmiendas o encalado
Desde el punto de vista de la recuperación, siempre es mucho más sencillo mejorar los suelos salinos que aquellos con características sódicas. Mientras que los primeros pueden recuperarse con lavados (es necesario contar con un sistema de drenaje que garantice la eliminación de las sales del perfil del suelo), los sódicos precisan a su vez una enmienda que provea calcio. En suelos sódicos o salino-sódicos es necesario provocar el desplazamiento del ion sodio adsorbido por los coloides y reemplazarlo por calcio para mejorar la estructura y la composición química del complejo de bases. Para este fin, el uso de correctores es fundamental y el yeso (sulfato de calcio) es la enmienda más utilizada por lo efectiva y económica. Para ello, los técnicos recomiendan lo siguiente:
- Fuentes y Calidad: Se aconseja optar por productos de alta pureza y refinamiento. El yeso refinado y granulado (tamizado a malla 60) es superior al mineral en polvo, ya que sus partículas de menos de 250 micrones reaccionan de manera rápida y homogénea con el suelo.
- Dosis: La dosis depende de la gravedad del diagnóstico. Se mencionan techos de 400 a 500 kg/ha por aplicación en casos de sodio alto, o planes de 600 kg/ha anuales durante cuatro años para situaciones críticas.
- Dinámica de Aplicación: En sistemas bajo riego, se realizan aplicaciones pequeñas y consecutivas para mitigar el aporte continuo de sodio del agua. Es vital contar con agua de lluvia para que el material reaccione y lave el sodio desplazado.

Manejo Biológico
La presencia de raíces vivas y el aporte de materia orgánica son esenciales para estabilizar los poros creados y mejorar la conductividad hidráulica.
Intensificación con gramíneas y especies adaptadas
Incorporar cultivos como sorgo, cebada o avena negra mejora la porosidad, genera cobertura y ayuda a estabilizar el sistema radicular.
Cultivos de servicio
Evitar el suelo desnudo y mantener la cobertura es clave para reducir la evaporación y, por ende, frenar el ascenso de sales por capilaridad.
Consumo de agua
La raíz profunda de la alfalfa es clave para mantener bajos los niveles de napa. Si bien el riego ha permitido sumar hectáreas de cultivo y potenciar los rendimientos en zonas áridas y semiáridas, es imperativo mitigar el impacto de esta práctica cuando el agua que se usa tiene alta carga de sales o sodio. Dado que en la mayoría de las situaciones se va a seguir regando, es crucial mejorar la eficiencia en la gestión del agua de riego, cambiando o mejorando los equipos por tecnologías más modernas y eficaces.

El momento de actuar es ahora: de limitante a oportunidad
Conforme a lo expresado por los Socios de Aapresid, la salinización y sodificación en Córdoba no son problemas menores, sino limitantes estructurales que ponen un «techo» a la productividad. El gran reto pendiente para el sector es dejar atrás las «recetas» genéricas y adoptar sistemas de diagnóstico locales que reflejen la realidad de nuestros suelos. Como hemos visto, la diferencia entre convivir con una limitante inducida y alcanzar rendimiento de 15 ton de maíz radica en la precisión de nuestras decisiones. No se trata solo de aplicar enmiendas, sino de entender la dinámica química y física del perfil para que cada milímetro de riego o estrategia de manejo se traduzca en un retorno de inversión positivo. Te invitamos a realizar un diagnóstico fino de tus suelos y adaptar tus sistemas como primer paso para transformar los ambientes en productivos y sustentables, derribando el techo invisible de tus rendimientos.
Agradecimientos: Agradecemos a Franco Vizzio y Hernán Fernández de Maussion por sus valiosos aportes en esta nota.


