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Rotaciones: mejoras económicas y ambientales

Desde Aapresid, se trabaja en la Chacra Pergamino analizando el impacto de la intensificación de las rotaciones y cómo mejoran la rentabilidad de la empresa agropecuaria,

al tiempo que también cooperan con aspectos ambientales como la estabilidad estructural y la eficiencia en el uso de los recursos acuíferos.

Aquí les presentamos un resumen de la investigación publicada por la Asociación.

Los técnicos de Aapresid trabajan sobre las siguientes rotaciones: trigo/soja – maíz – soja; trigo/soja – vicia/maíz; trigo/soja – arveja/maíz y la bomba de carbono, trigo/ maíz – cebada/sorgo.

“A mayor cantidad de días por año con cobertura viva sobre el lote, mayor es la cantidad de biomasa producida y mayor es el aporte de carbono orgánico particulado y materia orgánica al sistema”, dice el informe de la Asociación, mientras que en las rotaciones con un solo cultivo al año, la producción de biomasa es nula.

Para caracterizar las rotaciones, en la Chacra se aplicaron algunos índices de intensidad de rotaciones (IIR), entre los que se observan:

La diferencia entre calcular dicho índice teniendo en cuenta el número de cultivos sobre los años de la rotación, o los días con cultivos sobre los días totales de la rotación, es la precisión con la que se determina el tiempo de ocupación del lote. Al calcular los días en que el lote está ocupado, se puede estimar con mayor certeza la producción de biomasa o el aporte de carbono al suelo.

Asimismo, la diferencia que se observa en los índices diarios de las rotaciones es que el primero tiene en cuenta el período comprendido entre la siembra y la cosecha del cultivo, mientras que el segundo tiene en cuenta el período comprendido entre la emergencia del cultivo y la madurez fisiológica. Por ende, es más certero que el anterior ya que es en ese momento cuando el cultivo realmente produce biomasa.

Un aspecto a tener en cuenta con respecto a la calidad ambiental es que a mejor ambiente, mayor es la estabilidad de dicho sistema. Esto se evidencia al observar los rendimientos en años malos, los cuales no disminuyen tanto en comparación con años buenos. Sin embargo, al ser ambientes de alto potencial, es más difícil que las mejoras causadas por la intensificación de las rotaciones se expresen.

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de analizar las rotaciones, son los cultivos que integran cada rotación. La inclusión de gramíneas y leguminosas en la misma rotación genera un sinergismo entre cultivos, produciendo mayores rendimientos totales. Desde la Chacra Pergamino observaron que las rotaciones 100% gramíneas tuvieron el menor rendimiento total, al compararlas con otras rotaciones de dos cultivos por año, posiblemente asociado a la inmovilización de N. Por otro lado, la incorporación de Vicia villosa permitió obtener similares rendimientos totales al igual que otras rotaciones de intensidad parecida, a pesar de tener un cultivo menos de cosecha.

En lo que respecta al aporte de carbono al sistema, se observó que el aumento de la intensidad de la rotación, incrementa el aporte de carbono, especialmente en rotaciones que incluyen Vicia villosa de cobertura. Las rotaciones integradas únicamente por gramíneas (mal llamadas bombas de carbono), no aseguran un mayor aporte de carbono al sistema. Por otro lado, las pasturas consociadas tienen mayores aportes de C al sistema que las rotaciones agrícolas. En estas rotaciones los aportes de carbono al sistema superan a las extracciones, generando un balance positivo en el sistema. Por ende, la inclusión de leguminosas, mejora los rendimientos y aportes de carbono de las gramíneas y la rotación en su conjunto.

Efectos de la intensificación sobre indicadores edáficos

Indicadores físicos

Un importante indicador de la salud física de los suelos es la compactación. La presencia de una capa densificada en el perfil causa inconvenientes en el normal movimiento del agua y del aire en el suelo. A mayor grado de compactación, disminuye la cantidad de macroporos (responsables de la infiltración de agua dentro del perfil) y aumenta el riesgo de encharcamiento y erosión en caso de que el terreno presente pendiente.

Para contrarrestar los efectos negativos de la compactación del suelo se deben incluir gramíneas invernales en la rotación de cultivos. Estas tienen la capacidad de explorar suelos compactados, produciendo la ruptura de los bloques masivos y mejorando su condición. El trigo, particularmente, tiene una alta capacidad de exploración radicular sumado a que es un cultivo que se siembra a una elevada densidad. Por eso es importante elegirlo dentro de la rotación. Además, deja un volumen de rastrojo aéreo y raíces distribuidos adecuadamente. El rastrojo que deja el cultivo es de lenta descomposición, por lo que deja al suelo cubierto durante más tiempo y genera mejores condiciones en la dinámica de agua del suelo.

Otros beneficios adicionales que genera la inclusión de cultivos invernales en la rotación son el control de malezas y la diversificación del sistema, promotores de una mayor estabilidad frente a los cambios del entorno.

Indicadores biológicos

Si bien esta evaluación es muy reciente y aún no se obtienen resultados finales, se puede afirmar que la intensificación de las rotaciones favorece el aumento de actividades enzimáticas del suelo relacionadas con los ciclos de los elementos del Carbono y el Nitrógeno. Esto implica una mayor actividad de transformación de la materia en el suelo, aumentando los niveles de incorporación de materia orgánica y biofertilidad de los suelos.

 

Las intensificaciones en las rotaciones no son iguales. Aparentemente, una intensificación de las rotaciones elevada que balancea los niveles de aporte del N (por el aumento de leguminosas en la rotación), genera las mejores respuestas en todos los parámetros biológicos.

Finalmente, el aspecto más importante es que la intensificación de las rotaciones mejora la calidad del suelo, mejorando su estructura (lombri-labranza) y su actividad biológica de transformación de la materia. Con el tiempo, estos cambios observados en los indicadores biológicos, conducirán a transformaciones positivas en la calidad física y química del suelo.

Indicadores químicos: efectos de la fertilización extra

Para evaluar el efecto de la fertilización en las diferentes rotaciones, se realizaron 5 submuestras en la franja de fertilización extra, y se comparó con 5 submuestras correspondientes a la franja con fertilización normal dentro de cada rotación. El área evaluada de cada submuestra fue de 1400 m2. Las campañas analizadas van desde 2012/13 hasta la actual.

A modo de resumen, la franja de fertilización extra mejoró principalmente el rinde de los cultivos de gramínea a partir del 2° o 3° cultivo de la rotación (efecto acumulativo). A pesar de que las fertilizaciones fueron en invierno, se mejoró el rinde de cultivos de invierno y verano, por lo que se observa un efecto acumulativo de la fertilización.

Al relacionarlo con la intensificación de las rotaciones, la franja de fertilización extra generó aumentos del rendimiento del 5-6% en rotaciones de alta intensidad: Tr/Sj-Ar/Mz y Tr/Sj-Vic/Mz, combinando gramíneas y leguminosas. Finalmente y algo llamativo fue que la rotación testigo (Tr/Sj-Mz-Sj) tuvo el menor aumento en rendimiento total.

Ajustes de manejo en sistemas intensificados

Fertilización nitrogenada en maíces intensificados

En la Chacra Pergamino se trabajó con diferentes antecesores de maíces tardíos: un barbecho de soja, un cultivo de trigo destinado a producción de grano, un cultivo de arveja con el mismo fin y un cultivo de vicia, utilizado como cultivo de cobertura. Se observó que el nitrógeno disponible a la siembra del maíz varió. Los mayores niveles se registraron en el cultivo de vicia seguido por el barbecho de soja, luego la arveja y por último el trigo.

A modo de resumen, en el caso del trigo se observó que no sólo fue el antecesor que menos nitrógeno aportó al cultivo de maíz, sino que además la disponibilidad de agua para el maíz siguiente fue menor, condicionando su rendimiento. Por otro parte, el volumen de rastrojo condiciona la calidad de implantación del maíz siguiente.

En el cultivo de vicia como antecesor, no hubo respuesta a la fertilización por los altos niveles de nitrógeno que aporta al cultivo de maíz. Se observaron rendimientos de 12.000 Kg/ha con 0 fertilización, lo evidencia los altos niveles de nitrógeno aportados por la vicia.

Finalmente, los maíces tardíos implantados luego del barbecho de soja y del cultivo de arveja, tuvieron una respuesta similar a la fertilización nitrogenada. Algo mayor que la respuesta a la fertilización nitrogenada luego del cultivo de vicia, pero bastante menor que la respuesta a la fertilización nitrogenada luego del cultivo de trigo.

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